viernes, 24 de diciembre de 2010

José Eduardo Sibrián - Tiempos de Pesébre


“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros,
dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal,
para daros el fin que esperáis”

Jeremias 29:11

Todos hemos nacido con un propósito específico en esta tierra conforme a lo planeado por nuestro Padre Dios, él a delineado nuestra vida de tal manera que se lleven acabo sin falta cada uno de sus planes. La Palabra de Dios nos enseña que desde antes de la concepción del mundo que nos rodea nosotros ya estábamos en los pensamientos del Creador, como cuando un arquitecto da rienda suelta a su imaginación antes de crear los grandes monumentos y figuras arquitectónicas que vemos a diario por nuestras ciudades, así el Dios Creativo comenzó a recopilar todos los insumos necesarios que hicieran posible crearte y darnos vidas a todas las personas, con la complejidad de hacernos diferentes y únicos.

En gran parte de mi infancia y adolescencia no entendía la razón de mi existir, quizá por muchos factores que afectaron mi felicidad y mi capacidad para soñar o posiblemente por que no tuve una orientación saludable desde el punto de vista que no me crié con mis padres, sin embargo al conocer a Cristo a mis dieciséis años de edad, todo comienza a cambiar; aprendí que siempre estuve en los planes de Dios, que él tenia cosas grandes para mi vida y mi familia, que todas las cosas que en un momento sentí era lo peor que le podía pasar a un jovencito sucedieron por un plan específico orientado a mi felicidad futura, mi conducta, mi forma de hablar, mis aspiraciones si es que las tuve antes, todo eso cambió al encontrarme con Jesús mi Salvador.


Esa es la historia de muchas personas al conocer y recibir a Cristo, las vidas son transformadas, las ganas de vivir vuelven a surgir pero sobre todo se llega al entendimiento de que no estamos en este mundo por una simple casualidad sino por el designio divino de nuestro Dios.

A ese mismo designio se sometió Jesús al humillarse así mismo, al despojarse de su vestimenta de realeza, tomar la forma de hombre y venir a esta tierra a morir por la humanidad; todo estaba planeado, todas la ideas del Creador se enfocaron en la mejor estrategia planeada de la historia, todo fríamente calculado, no había margen de error, por que quien dirigía la misión era nada mas ni menos que el Dios Todo Poderoso.

“Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales,y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.” (Lucas 2:6-7)

Desde su nacimiento Jesús tuvo que enfrentar diversas dificultades para alcanzar su objetivo final, Lucas narra el momento preciso en el que Jesús estaba a punto de nacer; José y María habían viajado hasta Belén para ser empadronados a causa de un edicto promulgado, María estaba en sus últimos días de embarazo, a punto de dar a luz, ya te puedes imaginar la incomodidad del camino, lo fuerte del sol, unas horas montada en algún animal de carga y otras posiblemente caminando y soportando lo pesado del vientre; y estando en Belén comenzaron a buscar lugar para descansar y sobre todo para que María tuviera un parto tranquilo ya que habían comenzado las contracciones; pero dice la Biblia que como no encontraron un lugar disponible para su estancia una persona les ofreció lo único que tenia, un establo, un lugar donde que utilizaba para alojar al ganado y al asnar, por lo tanto un espacio con olor a excremento, comida y animales; esa fue la condición en la que se llevó acabo uno de los sucesos mas grandiosos de la Historia.

Mas de alguno se podría preguntar, por qué el Hijo de Dios tuvo que nacer en un establo y ser acomodado en un pesébre, por qué siendo el Rey de reyes y pudiendo haber nacido en una cuna real nació en un recipiente para alimentar animales, será que Dios se olvido de su cuidado y lo abandonó desde su nacimiento como todo padre irresponsable, habrá sido su deseo ver sufrir a su Hijo, estaba esta escena dentro de su plan, esa era la gloria preparada para su primogénito, la respuesta es NO; Al igual que todos nosotros Dios tenía planes buenos para su Hijo, el siempre quízo coronarle de favores y misericordias y levantarlo sobre lo mas alto como la fuente de vida que habría de ser, pero nació en un establo por que no se halló lugar para ellos en el mesón, las habitaciones estaban ocupadas en ese lugar, el cual era como una especie de hotel en ese entonces, y como no hallaron lugar ahí y las contracciones de María apremiaban solo les quedó optar por quedarse en el establo.

Nosotros tenemos que entender que Dios tiene planes de bien y no de mal para darnos el fin que esperamos (Jeremías 29:11), que todo lo que nos toca pasar mas alla de nuestras malas decisiones es por que dentro del propósito del Omnipotente está el cumplimiento de su voluntad, El nos ha llamado para ser sus reyes y sacerdotes, para conquistar la tierra que el nos ha prometido, para ser cabeza y no cola, para estar arriba y no abajo y para dar testimonio a la humanidad del amor del Padre; pero hay muchos que a estas alturas del partido se encuentran con sueños por cumplir pero sin esperanza de alcanzarlos, hoy hay jóvenes que han perdido su razón de existir por causa de su condición actual incluso siendo cristianos, con llamados especiales de parte de Dios pero dudando en sus corazones de ser los indicados, quizá tu miras hacia el futuro y no ves nada claro, a veces sientes que Dios te ha abandonado, en lugar de avanzar sietes que retrocedes y en muchas ocasiones te sientes nada mas un espectador de la realización de los demás, lloras por que la respuesta ha tardado demasiado, por que para la edad que tienes dices tu mismo o tu misma ya tendrías que estar casado(a), con hijos, un buen trabajo y un ministerio respaldado por Dios. Soy pobre, no vengo de una familia preeminente o a todos en mi casa nunca les ha ido bien, no creo que algún día Dios me vaya a utilizar, son el algunas de las palabras que se manejan dentro del lenguaje de muchos hijos de Dios en estos tiempo, y se concluye de esta manera debido a que esta generación ha mal interpretado los tiempos de Dios y se ha enfocado en la voz del enemigo que trata por todos los medios de persuadir diciendo que nunca podremos, que estamos lejos de alcanzar nuestros sueños, que nadie se fijara en nosotros. Pero es tiempo de hacer un stop en nuestras vidas y darnos cuenta que Dios sigue obrando su perfecta voluntad, que él nunca se rinde a pesar que nosotros muchas veces tiramos la toalla; si puedes notar hay muchos ministros de Dios que han surgido de la nada, vienen de familias sencillas como tu y como yo, pero que creyeron que lo que estaban pasando era pasajero y que pronto el Creador concretaría su plan bendito, por eso hoy podemos ver a un Alex Campos, a un Danilo Montero, a un Dante Gebel, antes en el anonimato pero hoy disfrutando de la gloria y la bendición de Dios por que no se rindieron ante lo que pasaron en su infancia.

A ti que sientes tus sueños truncados, que piensas que Dios se olvido de sus planes para con tigo, y que no logras visualizar un futuro feliz para ti y para los tuyos dejame decirte que estos son los tiempos de pesebre, el tiempo en que entiendes que lo que estas pasando es momentáneo, que tienes que estar tranquilo(a), por que Dios ha delineado un plan de amor para ti, tu no estas solo, tu vales mucho para el que te formó, que la condición actual servirá para formar tu carácter de hijo de Dios, aumentar tu fe y promoverte para ver la gloria de Dios en tu vida.
Los tiempos de pesebre son la oportunidad para entender que Dios sigue trabajando en nosotros, no importa lo que pase “Jehová cumplirá su propósito en mí”

Salmos 138:8
Escrito para www.devocionaldiario.com

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